Lo que realmente está marcando la diferencia en la alta gerencia no es la experiencia técnica, sino las habilidades blandas o soft skills.
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Un estudio de 2023, hecho por McKinsey mostró que el 70% de las transformaciones corporativas fracasan por falta de estas capacidades en sus líderes.
Esto, para Alejandro Arévalo, Co-Founder de T-Mapp, consultora en headhunting en Latinoamérica, confirma que “el perfil del líder del siglo XXI no se define por su expertise técnico, sino por su capacidad para conectar, inspirar y navegar en la complejidad humana”.
Más allá del impacto en la cultura organizacional, el desarrollo de estas habilidades en la alta gerencia tiene una correlación directa con el desempeño financiero de las empresas. T-Mapp cita el informe Global Leadership Forecast 2023 de DDI World, que señala que las organizaciones que priorizan soft skills en sus líderes logran un crecimiento en ingresos 2,5 veces mayor que sus competidores.

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Otro estudio, reseña, de PwC en 2023 refuerza esta tendencia, al indicar que el 80% de los ejecutivos considera que las habilidades blandas son esenciales para la transformación digital de sus empresas.
Hace algunos años, el éxito de un ejecutivo se medía principalmente por su capacidad para aumentar la rentabilidad, reducir costos y hacer crecer el negocio. Si bien estos factores siguen siendo importantes, las organizaciones han comprendido que un liderazgo efectivo no se trata solo de cifras, sino de la capacidad de influir, motivar y gestionar el talento humano de manera estratégica.
Un estudio de LinkedIn Talent Solutions reveló que el 92% de los líderes de contratación consideran que las soft skills son igual o más importantes que las habilidades técnicas. La razón es simple: un ejecutivo con una visión estratégica clara, pero sin capacidad de comunicación o liderazgo, difícilmente podrá generar un impacto positivo en su equipo y en la organización.
A propósito, Gallup encontró que el 70% del bienestar de los empleados está vinculado al estilo de liderazgo de sus superiores. Esto implica que la inteligencia emocional, la empatía y la capacidad de generar entornos de trabajo saludables no solo influyen en la moral del equipo, sino que pueden determinar el éxito o el fracaso de una organización Justamente, al tiempo que destacó la importancia de las soft skills ,
1.- Liderazgo adaptativo
Los tiempos de estabilidad han quedado atrás. Los líderes de hoy deben ser capaces de ajustarse rápidamente a nuevas realidades, tomar decisiones en escenarios inciertos y gestionar el cambio sin perder de vista los objetivos a largo plazo.
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En un contexto donde la automatización y la inteligencia artificial están redefiniendo el mundo laboral, la capacidad de los líderes para gestionar el cambio y fomentar la innovación es más crucial que nunca.
2.- Inteligencia emocional
La capacidad de gestionar emociones propias y entender las de los demás se ha convertido en una ventaja competitiva. Un CEO o C-Level con inteligencia emocional puede generar un entorno de trabajo más colaborativo, resolver conflictos con mayor efectividad y tomar decisiones estratégicas con mayor claridad. Un estudio de la Universidad de Harvard reveló que un ejecutivo con altos niveles de inteligencia emocional puede incrementar la productividad de su equipo hasta en un 16%.
La razón es clara: líderes emocionalmente inteligentes son capaces de manejar conflictos, inspirar confianza y fomentar un ambiente de colaboración que potencia la eficiencia organizacional.
Por otro lado, un informe de Capgemini señala que los líderes con alta inteligencia emocional tienen tasas de retención de talento significativamente mayores.

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3.- Comunicación efectiva
Los ejecutivos no solo deben tomar decisiones acertadas, sino también ser capaces de transmitirlas de manera clara y persuasiva a su equipo, clientes y stakeholders. La comunicación es clave para generar confianza y alinear esfuerzos hacia un objetivo común.
4.- Gestión de crisis y resiliencia
En un mundo empresarial donde los cambios son constantes, la resiliencia se ha convertido en una cualidad esencial. Un líder debe saber cómo actuar en momentos de crisis, mantener la calma y encontrar soluciones en lugar de enfocarse en los problemas.
5.- Pensamiento estratégico
Cuentan a la hora de la selección
El proceso de selección de ejecutivos evoluciona para dar mayor relevancia a estas habilidades. Muchas empresas están incorporando evaluaciones de inteligencia emocional, pruebas de liderazgo adaptativo y ejercicios de simulación para medir la capacidad de los candidatos en escenarios reales, dice el estudio de T.
Además, la capacitación en soft skills ha cobrado protagonismo. Cada vez más compañías invierten en programas de desarrollo para sus líderes, reconociendo que las habilidades blandas no solo impactan en la productividad, sino en la cultura organizacional y en la retención de talento.
Las habilidades técnicas son cruciales en la alta gerencia, pero en un mundo donde el cambio es la única constante, las soft skills se han convertido en el gran diferenciador. Las empresas que buscan ejecutivos con visión estratégica, pero también con habilidades humanas, están logrando una ventaja competitiva en un mercado cada vez más exigente.
CONSTANZA GÓMEZ GUASCA
Periodista de Portafolio